El arte de mantener al lector sin aliento Saber escribir un thriller que funcione como un reloj suizo no es cuestión de inspiración divina, sino de arquitectura pura. Muchos escritores noveles y experimentados se enfrentan al temido síndrome de la página en blanco o, peor aún, al callejón sin salida argumental cuando la novela llega a su ecuador. El mercado editorial es feroz y los lectores de novela negra y suspense son los más exigentes. Quieren ser engañados, pero con justicia.