La vivienda se evalúa con nuevos criterios Del activo residencial al espacio vivido: La búsqueda de valor también se traslada al producto residencial. La ubicación y el precio siguen siendo determinantes, pero el comprador presta cada vez más atención a factores como eficiencia energética, luz natural, ventilación, zonas verdes, flexibilidad de los espacios, calidad interior y relación con el entorno.