La adopción de código generado por inteligencia artificial se ha disparado en los últimos meses, pero la seguridad no está siguiendo el mismo ritmo. Según el Artifact Management Report 2026 de Cloudsmith, el 93% de las organizaciones ya utiliza código producido por IA, más del doble que el año anterior. Sin embargo, este crecimiento acelerado está acompañado de prácticas de validación insuficientes que podrían derivar en vulnerabilidades críticas y sanciones regulatorias.