En las últimas décadas, tanto la frecuencia como la intensidad de las marejadas han aumentado, y se proyecta que esta tendencia continúe debido al cambio climático, lo que hace que el extenso litoral chileno sea particularmente vulnerable. En este contexto, un grupo de especialistas desarrolló un innovador sistema capaz de pronosticar la presencia de oleaje extremo en la costa, de manera de adelantarse a eventos que podrían afectar a la población costera, las playas y su infraestructura.