PIENSO, LUEGO ESCRIBO EL HOMBRE MILAGRO Por Akiles Boy* Para Lázaro la historia se repetía. En su abultado historial clínico, había muchas páginas que advertían sobre el insuperable desastre en su sistema digestivo, diagnosticado veinte años antes. Ya amputado del intestino, le quedaba el consuelo de mantener una modesta calidad de vida, con su férrea resistencia y la esperanza de permanecer un tiempo más en este mundo. La realidad, es que ya se había conformado con el día a día.