A la Selección Mexicana le llegó la hora de la verdad. Se acabó el tiempo de festejar la perfecta fase de grupos y ahora debe enfrentar las series a eliminación directa, donde Ecuador se presenta como su primer sinodal. Armando González, delantero del Tri, es consciente de que no deben dormirse en los laureles conseguidos en los triunfos ante Sudáfrica, Corea del Sur y República Checa, porque todavía hay objetivos por cumplir. “Seguimos con la misma mentalidad, el mismo compromiso.