¡Bienvenido sea el dolor si es causa de arrepentimiento! G.W. F. Hegel Empieza siempre de nuevo la alabanza siempre inalcanzable. Primera elegía de Duino, Rainer María Rilke Ahora que el paparroma, como decía el Maki, nos bendice con su augusta presencia (ojalá este hombre les salga rana a ciertos sectores retrógrados…), y que ya hemos aprendido de él que no sólo de la(s) IA(s) vive el hombre, toca, en mi opinión, defender la moral.