Marc Vidal blog
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Marc Vidal is an economic analyst and technological disseminator. Specialist in Digital Transformation and Industry 4.0, he is a speaker named 'TOP20 Linkedin influencers' and awarded the 'TopVoices Linkedin'. Source
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Search ArticlesEl torneo de Shenzhen: I+D disfrazada de espectáculo
Se llama URKL, lo organiza la firma de robótica EngineAI y compiten 32 equipos seleccionados entre más de 60 candidaturas globales: Tsinghua, Zhejiang, la Universidad de Hong Kong, Stanford y Berkeley. Todos pelean con la misma máquina, el T800 de EngineAI, 1,73 metros de altura. La empresa se lo entrega a cada equipo gratis. El ganador se lleva un cinturón de diez kilos de oro puro valorado en unos 1,44 millones de dólares Ahí está el mecanismo, y no lo esconde nadie.
La IA solo es segura si la controla quien la vende
La aparente contradicción se disuelve cuando entiendes su marco mental. Puertas adentro, sus directivos se llaman a sí mismos "los buenos": los únicos capaces de gestionar con responsabilidad una tecnología peligrosa y, por eso, la única empresa en la que se puede confiar. La investigadora Helen Toner lo resume con una imagen. La IA es un bosque lleno de tesoros y de monstruos. Anthropic quiere adentrarse más que nadie, mientras dice que invierte en domar a las bestias.
Pagan por que su IA hable como un cavernícola
Hace unas semanas, quince directivos de una de las mayores consultoras del mundo se reunieron por un problema que nadie quería nombrar en público: la factura de la inteligencia artificial se les había ido de las manos. No por sistemas complejos ni por ingenieros ambiciosos. Por empleados sin perfil técnico convirtiendo documentos en diapositivas un martes cualquiera, sin saber que cada clic tenía precio. Durante meses, quemar tokens dio estatus.
La IA no fabrica mentes perezosas: las evidencia.
En 2025, un equipo del MIT conectó a 54 personas a electroencefalogramas para medir qué le ocurre al cerebro cuando se delega la escritura en ChatGPT. El resultado fue inequívoco: menor conectividad neuronal, peor recuerdo, casi ningún sentido de autoría sobre el propio texto. Los titulares hablaron de "deuda cognitiva". Pocos repararon en lo que el estudio no probaba: que la máquina hubiera causado la pereza. Vivimos en una cultura que prefiere culpar antes que examinar.
Bruselas decidirá lo que vas a ver.
El mecanismo se llama "prominencia de los servicios de interés general" y suena tan aburrido que casi nadie lo ha leído. Eso no es un accidente. El lenguaje técnico es, desde siempre, el disfraz favorito del poder para hacer cosas que no resistirían la luz pública. La Comisión Europea abrió una consulta formal sobre la revisión de la Directiva de Servicios de Comunicación Audiovisual, abierta hasta el 21 de diciembre de 2025.
El salario ya no es una promesa.
Entre 1987 y 2019, la participación de los salarios en el PIB de Estados Unidos cayó del 67,8% al 58,4%. No fue una crisis. Fue una tendencia. Silenciosa, constante, perfectamente documentada y políticamente ignorada. Lo que esos números describen no es un problema coyuntural de negociación colectiva: es el colapso del contrato implícito sobre el que se construyó la democracia de posguerra. El acuerdo según el cual trabajar garantizaba, si no prosperidad, al menos dignidad económica.
La gramática del control
La Digital Services Act no es una ley de seguridad digital. Es una arquitectura de control institucionalizado sobre el discurso público, diseñada con el lenguaje de la protección y el andamiaje de la censura. Diecisiete investigaciones abiertas, un equipo de 127 funcionarios que pronto serán 187, multas de hasta el 6% de la facturación global. Lo llaman "cumplimiento".
La IA ya no es un debate tecnológico. Es una batalla por el poder.
Y sin embargo, aquí en Europa, el debate sobre inteligencia artificial sigue girando en torno a si las imágenes generadas deben llevar marca de agua, si los chatbots son creativos o no, si la ética del algoritmo cumple con los estándares del comité correspondiente. Hay dos conversaciones ocurriendo en paralelo. Una es ruidosa y llena de titulares. La otra es silenciosa, técnica, y es la que va a definir quién tiene el poder durante las próximas décadas.
El espejo alemán
El pasado 28 de abril, varios medios alemanes recibieron un documento antes de que ningún ministro se pusiera delante de un micrófono. Era el acuerdo entre la CDU de Friedrich Merz y el SPD.
La tecnología que convierte el duelo en suscripción
No es la primera vez que la tecnología invade territorios que antes pertenecían a lo íntimo. La fotografía del siglo XIX ya fue acusada de “robar el alma”. El fonógrafo permitió escuchar a muertos por primera vez. Pero lo que estamos viendo ahora es distinto: no es reproducción, es simulación interactiva. Es un salto cualitativo. Y como siempre, el discurso oficial llega envuelto en una narrativa terapéutica.