Paraguay se despidió este sábado 4 de julio de la Copa del Mundo tras caer por 1-0 frente a Francia en los octavos de final, en un partido en el que volvió a demostrar personalidad, entrega y un alto nivel competitivo. El único gol del compromiso llegó a los 70 minutos, cuando transformó en gol un tiro penal sancionado por el árbitro tras la intervención del VAR, que advirtió una falta de sobre dentro del área.