EFE / Caraballeda (Venezuela) Unos 200 mineros artesanales del sur de Venezuela cambiaron las galerías subterráneas, donde arriesgan su vida en busca de oro, por las grandes montañas de escombros en La Guaira, para ayudar a recuperar los cuerpos de las víctimas que dejó el doble terremoto que azotó esta zona costera el 24 de junio. Tras 13 días de los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que golpearon a Venezuela, familiares de los desaparecidos siguen allí.