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Articles by Abel B. Veiga Copo
Tiempo para la política
Siempre he querido, sentido y compartido un profundo ideal de respeto a nuestras instituciones. Al juego político, pero por encima de todo, al sistema de valores democrático que nace desde el respeto a todos y a uno mismo. Como politólogo y jurista lo he llevado a cabo a lo largo de mis años. Las instituciones se respetan, también a las personas que las encarnan, porque haciéndolo, nos representan a todos. Lealtad democrática más allá de las ideologías de cada uno.
Tiempo para la política
Siempre he querido, sentido y compartido un profundo ideal de respeto a nuestras instituciones. Al juego político, pero por encima de todo, al sistema de valores democrático que nace desde el respeto a todos y a uno mismo. Como politólogo y jurista lo he llevado a cabo a lo largo de mis años. Las instituciones se respetan, también a las personas que las encarnan, porque haciéndolo, nos representan a todos. Lealtad democrática más allá de las ideologías de cada uno.
No pasamento de Beiras
A natureza da vida leva con ela a morte. A pegada que deixamos ou deixan marca a diferenza. Xosé Manuel Beiras xamais deixou a ninguén indiferente. Unha personalidade única, enérxica, taimada, obstinada pero sempre a carón dun soño e unha realidade vital, Galicia. Galiza. O seu compromiso polo país e a súa lingua e xentes está e estará sempre aí. Un compromiso que marcou a súa vida. A súa ideoloxía e traxectoria vital. Son moitas as imaxes e as verbas que nos deixa para a historia. A nosa historia.
La vivienda
Sube la apuesta. Ya cualquier cosa es susceptible de implosionar. De repente. Sí, claro que sí existe un problema en el acceso a la vivienda y sus distintas categorizaciones.
El Leviatán Invisible
Hobbes imaginó un soberano todopoderoso al que los ciudadanos cedían su libertad a cambio de orden y seguridad. Aquel Leviatán, al menos, tenía la decencia de mostrarse con el rostro adusto del monarca y el filo visible de la espada. Se sabía dónde residía el poder y a qué atenerse. El soberano de nuestro tiempo no tiene sede, rostro, ni corona. Se expande en silencio a través de líneas de código, tráfico de datos y algoritmos deliberadamente opacos. Y su capacidad de penetración es total.
Contrafrenos rotos
Nada hay más peligroso que la tentación del poder, conquistado éste, silenciada la liturgia de las urnas, el peligro de la tendencia hacia el cesarismo sordo queda expedito. Solo las democracias sólidas y las sociedades bien informadas y no anestesiadas por la galbana intelectual son capaces de corregir rumbos.
Misticismo en A Pontenova
Hay lugares en la provincia de Lugo en los que el tiempo no pasa ni sufre erosión más allá de la emoción misma. Lugares que reconfortan pero también simbolizan y significan para casa uno de nosotros. En el corazón de Samos, tierra de mis ancestros —Lóuzara xabreira—, allí donde el misticismo del monasterio y la frondosidad del paisaje detienen el aliento del viajero, se alza un monumento a la hospitalidad atemporal: el mesón A Pontenova.
La era de la antipolítica
Paradoja, criticamos la política y al político, pero consumimos contumazmente contenidos políticos. Nos hemos instalado en un péndulo que bascula entre la apolítica acomodaticia a la antipolítica. Indudablemente hablar de antipolítica es abordar uno de los fenómenos más determinantes de la realidad socio-cultural contemporánea.
Amnistías y perdones
El tribunal de la Unión Europea acaba de pronunciarse. Los viejos fantasmas cual demonios con hambre atrasada vuelven a hacerse presentes en este último tramo de legislatura. Precisamente el de mayor dificultad del ejecutivo que sobrevive entre tropiezos propios y no menos escandalosos pero también tropiezos de sus adversarios que insuflan cierto oxígeno. Sentencias hay y donde no las hubiera está el látigo de la oposición. No pocas veces fustigando sobre un vacío demagógico que no le beneficia.
Autocrítica
Probablemente sea esta una de las palabras más desterradas no solo del lenguaje cuanto de cualquier discurso acaso lleno de un mínimo de contenido. Significantes vacíos sobran por doquier. Ya no se trata de preguntarnos si nuestros políticos o gestores lo han hecho alguna vez, cuanto interpelarnos a nosotros mismo por tal cuestión. Hacemos crítica o autocrítica? Somos una sociedad quejumbrosa por todo y agnóstica de caso todo materializada hasta los tuétanos.
Entre extremos
Más allá de cualquier determinismo político, la arena electoral abraza en este ciclo de respuestas al status quo actual un claro veredicto, a saber, la radicalidad. El péndulo. De un extremo vibrante a otros no menos electrizante. La contrarespuesta enérgica a gobiernos y decepciones. Vivimos una época de tensiones distendidas en la nimiedad de lo público. De cansancio y agnosticismo político.
Resacas y amenazas
El mundo de hoy es un mundo de contraposiciones tanto discursivas como fácticas. Frente a la amenaza y la guerra, se yergue hoy más necesaria que nunca la paz y la centralidad de la dignidad humana, de la persona como motor y centro de la sociedad. Esa misma sociedad cargada no pocas veces de una enorme indiferencia y vaciedad. Frente al terror de la guerra y las apropiaciones de los recursos, hay discursos que velan y nos hacen reflexionar en todos y cada uno de nuestros ámbitos y campos.
Comentario a la Ley de los Mercados de Valores y de los Servicios de Inversión
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Cuba, fin de ciclo
Cuánto tiempo puede vivir una sociedad amordazada herméticamente? ¿Cuánto tiempo resiste la lógica perversa que encierra todo totalitarismo? El tiempo se ha detenido sobre la vieja isla caribeña. No ahora, lleva haciéndolo décadas. Sobre todo, tras el derrumbe de la Unión Soviética. Solo el juego de los intereses de una diplomacia ciega le ha permitido sobrevivir hasta que la tenaza cerró las vías venezolanas.
Levedades o ruidos
Algunos ha sorprendido el tono, la forma y el desacierto en una rueda de prensa del presidente de un gran club de fútbol. Más allá del formato y la visceralidad de las palabras y el respeto nulo o mínimo hacia el periodismo y la profesionalidad de muchos, al resto nos sorprende que durante dos días sea la noticia estrella y noticiable. Y cómo no, prestos y solícitos ya tenemos el ruido y la distracción.
Un puñado de tiranos
Los silencios de León XIV son elocuentes, o tal vez lo han sido, acostumbrados como estábamos a Francesco. Dos estilos, dos personalidades. Pero el papa norteamericano ha pronunciado, más bien ha cargado contra los tiranos que asolan el mundo. No se podía decir ni más alto ni más claro ni tampoco el momento escogido. No hizo falta mencionar quién o quiénes son esos tiranos, por mucho que algunos a priori lo hayan sido elegidos democráticamente.
Silencios cobardes
O tal vez silencios cómplices. No son pocas las instituciones que se desmoronan. Tal vez son dinamitadas. Lo peor, sin duda, es el silencio y una cierta, fácticamente todo sea dicho de paso, anuencia por parte de muchos. En un tiempo sin referentes, y donde escasea el liderazgo, vemos como el populismo, falsario y demagógico, ha ido cercenando y acorralando el pensamiento crítico, cualquier voz disidente y anestesiando conciencias y discursos.
Caos
El mundo que conocimos ya no existe. Las reglas han sido dinamitadas. Las mismas que impusieron los vencedores de la segunda guerra mundial y aquellos fríos años de la distensión pero también de la destrucción mutua asegurada. Todo ha cambiado y lo ha hecho a peor. Nos creímos el relato de Fukuyama, despreciamos a Huntington como ahora lo hacemos desde la frivolidad moral más absoluta del derecho internacional. No es legítimo ni legal lo que está sucediendo. Y todos callan o no alzan la voz.
Un orden desordenado
El mundo cambia. Lo están haciendo virar bajo el capricho indolente de unos pocos con absoluto desprecio a las normas, la ética y la dignidad humana. No hay límites ni contrapesos. Es la ley del más fuerte y el triunfo de los intereses personales. Todo se camufla en retóricas vanas y falaces. Agresiones, muerte, destrucción no vista desde la segunda guerra mundial y un desprecio a la vida atroz. Un orden desordenado desde el caos infligido y manipulado. El resto, vacío. Mentira y manipulación.
¿Hacia dónde nos encaminamos?
O quizá tendríamos que reformularnos la pregunta, ¿hacia dónde nos encaminan? El mundo ha entrado en una dinámica de confrontación, de una vuelta hacia un unilateralismo alegal y enfrentado directamente a una legalidad internacional que es vulnerada y pisoteada. Se dictan las nuevas reglas del interés por el interés de unos, no por el bien pública. El bien y el mal no disciernen, tampoco quiénes han de hacerlo. Se actúa, el palo y la zanahoria, pero con miles, cientos de miles de muertos.
Opiniones de Abel B. Veiga Copo
Dejemos los monotemas. El círculo perfecto de no decir, de no proponer, de no ilusionar acaba generando un bucle de insatisfacción, de desilusión y…
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