El entorno de seguridad regional en el hemisferio occidental es complejo y diverso. La región se enfrenta a desafíos de seguridad, incluyendo el narcotráfico, la violencia armada, el crimen organizado, la migración forzada, los ciberataques, y las amenazas derivadas del cambio climático. Además, ha sido afectada por el aumento de tensiones geopolíticas y la competencia estratégica entre grandes potencias, lo que ha generado incertidumbre en el orden internacional.