El Trabajo Social mexicano enfrenta una contradicción estructural: pese a una formación académica avanzada y a una notable inserción en el empleo formal, su ejercicio profesional transcurre bajo condiciones de precariedad, subvaloración salarial y desgaste psicosocial. Esta investigación tuvo como objetivo caracterizar las contradicciones del mercado laboral de la disciplina, examinando la relación entre el capital humano acumulado, las remuneraciones percibidas y la feminización del gremio.