El señor Ulises Castellanos se pone a ver fotos de niñas en Instagram. Revisa sus perfiles, encuentra que tienen 12 y 13 años. Descubre que viven en el norte de México, decide que sus fotos son “sugerentes”, juzga que no están “de acuerdo a su edad” y las exhibe en portal El Universal Online. Con el morbo misógino disfrazado de buena conciencia, conservadora por obligatoriedad de clase, copia sus fotografías de Instagram y el portal las publica sin consentimiento de las niñas.