Este trabajo se centra en el uso del modelado de la edad, una técnica basada en aprendizaje automático, para estimar la edad biológica del cerebro y evaluar su relación con el envejecimiento saludable y enfermedades como el Alzheimer (EA). A través de modelos que combinan neuroimagen, pruebas neuropsicológicas y biomarcadores, se demuestra que las diferencias entre la edad cronológica y la predicha pueden predecir deterioro cognitivo y detectar signos tempranos de neurodegeneración.