Por Román Reynoso para Mundo Norte. Lo que comenzó como una madrugada de angustia extrema para una familia de Ingeniero Adolfo Sourdeaux, terminó convirtiéndose en un testimonio de profesionalismo y humanidad por parte de las fuerzas de seguridad y el sistema de salud local. Paloma Aguilar, una pequeña de apenas 20 días de vida, regresó a su hogar tras haber superado un cuadro de asfixia que puso en riesgo su vida. El incidente ocurrió el pasado martes 20 de enero, alrededor de las 00:30 horas.