Empresas, organizaciones y líderes de la sociedad están permanentemente expuestos a enfrentar crisis que pueden traer serias consecuencias para sus negocios y reputación. Aunque esto ha sido evidente hace décadas, sin duda las redes sociales han aumentado exponencialmente esta realidad. Aún así, sorprende seguir encontrando tantos casos donde las crisis son manejadas de manera improvisada y desordenada, generando consecuencias serias a la reputación de los implicados.