Bochorno en el Congreso. En el debate de la prisión permanente revisable, varios partidos políticos se enzarzaron en un bronco rifirrafe con los padres de las víctimas, con semblante muy serio, escuchando desde la tribuna. No hubo sorpresas en la votación. PP y Ciudadanos rogaron al PSOE un giro en su postura, pero una mayoría rechazó las dos enmiendas a la totalidad de estas formaciones. "No es un buen día para ningún español", lamentó Mariano Rajoy en los pasillos de la Cámara.