Vaya, aquí estoy, para lo que orden -no tanto-. De vuelta al trabajo ¡Saludos, dulces fans! Leí alguito, y de a poquito les iré compartiendo, esperando que se esmeren en leer, al menos un poquito. Digo, releí cuentos de Oscar Wilde, y antes de releer “El fantasma de Canterville”, me topé con “El millonario modelo”. Chequen el inicio: “A menos que se sea rico, no sirve de nada ser una persona encantadora. Lo romántico es privilegio de los ricos, no profesión de los desempleados.