Casi todo el mundo usa Google Chrome en su día a día, pero es un secreto a voces que este navegador puede llegar a ser un auténtico devorador de recursos. Si notas que tu móvil se queda corto, que la batería vuela o que las páginas tardan una eternidad en cargar, no te preocupes, porque no es culpa de tu dispositivo, sino de cómo gestiona el navegador la memoria y los datos. Lo bueno es que no hace falta ser un experto en informática ni instalar aplicaciones raras para solucionar esto.