El rediseño de Liquid Glass ha traído mucho debate, y a estas alturas ya sabemos que se va a quedar. Pero, entre tanto análisis del nuevo lenguaje visual, hay un detalle que ha pasado desapercibido: los menús de macOS 26. Concretamente, la decisión de meter un icono junto a cada elemento de una lista. Parece que ayudan, que le dan un toque de modernidad. Y, sin embargo, si echas la vista atrás, resulta que la propia Apple lleva décadas desaconsejando exactamente eso. No hace falta irse muy lejos.