Un juego agitado, no mezclado. Lanzarse de un avión sin paracaídas, evitar una guerra nuclear, descubrir una organización secreta que rige el mundo, ganar la partida de póker más exclusiva… Todo eso y mucho más lleva haciendo el agente 007 durante ya más de cincuenta años en el cine y, a pesar de ya tener unos cuantos juegos a sus espaldas, ha decidido dar una oportunidad nueva a nuestro medio con una historia, interpretación y actores completamente originales.