Hay poetas que, a veces, llegan a la vida de una por azar. Eso mismo es lo que me ocurrió con la granadina Mariluz Escribano Pueo, referente literario de esta ciudad y digna de nombrar entre las voces de posguerra del panorama nacional. Durante mi estancia en Granada, llegó a mis manos el poema “Los ojos de mi padre” que hoy, aunque en versión reducida, os comparto aquí... Puedes leer el artículo de Paula Barba del Pozo pulsando aquí.