Cuando el copatrón de Navarra recorre las calles de Pamplona cada 7 de julio, el 'santo morenico' lleva con él un valioso ajuar conformado a lo largo de siglos de historia. Se trata del llamado Tesoro de San Fermín, con obras donadas por el Ayuntamiento de Pamplona, en calidad de patrono de la capilla, y otras regaladas por devotos. Entre ellas encontramos los elementos regalados por Felipe Iriarte a mediados del siglo XVIII, un vecino de Alcoz residente en México.