El sentimiento de necesitar "pausar el tiempo", desconectar e intentar salir del piloto automático cada vez está más generalizado. Como consecuencia de ello, más y más personas recurren a las artes plásticas como una vía de escape, para aparcar la monotonía del día a día durante unas horas y recuperar el lado más creativo de cada uno. Una faceta que, sin ser conscientes, se puede ver mermada por la velocidad de la rutina.