La llamada del presidente estadounidense Donald Trump al patrón de la FIFA, Gianni Infantino, para que la comisión de disciplina del organismo reexaminase la tarjeta roja impuesta a Falorin Balogun, no es el primer caso de injerencia política en un Mundial. 1934: las presiones de Mussolini La Italia fascista organizó la segunda Copa del Mundo de la historia e "Il Duce", que no aprecia el fútbol a diferencia de su pueblo, ve en ella una ocasión ideal para glorificar su régimen político.