Existe un peligro latente de que los últimos atentados terroristas, sobre todo el cometido en Niza el día de la fiesta nacional francesa, alimenten la psicosis de los ciudadanos hacia los refugiados y las poblaciones inmigrantes de origen musulmán ya asentadas en suelo europeo. Otros hechos sucedidos en Alemania —un adolescente afgano que acuchilla a varios viajeros de un tren, las violaciones de Año Nuevo en Colonia— contribuyen aún más al sentimiento de inseguridad.