Brasil atraviesa uno de los momentos políticos más determinantes de su historia reciente tras una primera ronda presidencial que confirmó la profunda polarización del electorado. El actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro sellaron su paso al balotaje en un escenario de extrema paridad, donde la capacidad de sumar apoyos fuera de los núcleos duros resultará decisiva para definir quién ocupará el Palacio del Planalto durante los próximos cuatro años.