<p>La promesa de la conducción autónoma y los vehículos inteligentes ha sido uno de los pilares de la innovación tecnológica de las últimas décadas. Soñamos con coches que nos lleven a nuestro destino mientras nosotros trabajamos, leemos o simplemente nos relajamos. Compañías como Xiaomi han irrumpido con fuerza en este sector, trayendo su experiencia en electrónica de consumo y software al complejo mundo de la automoción. Sin embargo, no todo es un camino de rosas.