La tierra tembló con una dureza no vista en 240 años en Haití. Fue el 12 de enero de 2010 y el terremoto de 7,3 escala Richter mató a 300.000 personas y destruyó gran parte del país más pobre de América Latina. Diez meses después, el cólera se cebó con una población que no tenía acceso apropiado a agua potable, infraestructuras de saneamiento, ni unas condiciones de higiene adecuadas. Seis años después, el país todavía está en reconstrucción, ladrillo a ladrillo.