A. Vicente Miércoles, 18 de marzo 2026, 19:44 Hubo un momento exacto, entre el click del ratón y la carga de una página web, en el que el tiempo se detuvo ayer en ... Gipuzkoa. Un limbo digital en el que cabían ayer todas las plegarias de un territorio, de una afición. A las 13.10 horas, el bombo digital dictó sentencia. Desde ese preciso momento, el teléfono de Juan Pablo Azcue no dejaba de vibrar ayer a mediodía.