A tres semanas del inicio del Mundial de 2026 en Norteamérica, la FIFA vende entradas para las zonas más alejadas del estadio en los partidos de la selección de Estados Unidos a casi US$2.000, su precio oficial. Para quienes tienen mayor poder adquisitivo, un paquete VIP para dos personas cuesta más que un automóvil de lujo. Muchos aficionados se preguntan cómo se llegó a este nivel de absurdo.