Hace unos meses, en el marco de un encuentro artístico, varias personas acompañadas por la Fundación Vinjoy y vinculadas a CenArte realizaron una obra colectiva de grandes dimensiones sobre cómo sienten que la sociedad les ve. No eligieron sombras ni muros. Pintaron ratas. Ratas gigantescas, impactantes, imposibles de esquivar. Y, sin embargo, en esos mismos trazos había humanidad, belleza y ternura. Pero eran ratas. Y eso bastó para que muchos no pudieran ir más allá.