En Nuestra América sufrimos las sangrientas dictaduras décadas pasadas, que nos disciplinaron. La represión feroz que se sufrió, enfrió completamente las luchas populares, desarticulándose toda expresión de protesta y silenciando a las izquierdas. Sobre llovido: mojado, porque luego de esa monstruosa ola de asesinatos y secuestros se nos impusieron los planes neoliberales. Estas leoninas políticas nos empobrecieron más de lo que ya estábamos.