Pasa una vez más, así que lo transcribo: todo lo que miro, leo o escucho por estos días encierra un modo de decir adiós. Tal vez ocurra siempre (¿no hay un réquiem escondido en cada libro, en cada película, en cada canción? ¿sobre qué se puede escribir, filmar, componer, si no es alrededor de asuntos que se acercan a algún tipo de final?).