El diseño de los mundos que disfrutamos en videojuegos, ya sean lineales, semiabiertos o totalmente abiertos, no es una tarea sencilla y se vuelve mucho más complicada conforme aumentamos el tamaño. Así que imagina lo complicado que debe ser configurar un generador de terrenos para un videojuego que literalmente tiene miles de mundos. Ese fue el desafío de Hello Games.