La Junta de Andalucía ha virado 180 grados su posición respecto al Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, aprobado en Consejo de Ministros el pasado abril, con el beneplácito del Ejecutivo de Juanma Moreno, que aceptó inicialmente la estrategia política del Gobierno de Pedro Sánchez para encarar la crisis habitacional y triplicó los recursos disponibles para aumentar el parque de viviendas, un dinero que gastarán las comunidades.