Unos 500 peces de las instalaciones acuícolas de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) han muerto con idénticas afectaciones a las presentadas por los de las granjas marinas de cría de la empresa Aquanaria, que denunció que el 40% de su producción de lubinas había muerto a causa de un vertido al litoral del emisario de Telde.