El mercado español del 'private equity' vive un baile de sillas histórico. En los últimos meses, se han encadenado las salidas en las cúpulas de los grandes fondos internacionales con oficina en Madrid, las gestoras locales han visto marcharse a directivos jóvenes que estaban llamados a heredarlas y quienes conocen bien el sector aseguran que vienen al menos tres movimientos más. Cuando se pregunta por qué, las respuestas apuntan a dos fuerzas que empujan en la misma dirección.