En la informática a veces parece que solo existe Silicon Valley, pero la realidad es que buena parte de este sector se sostiene sobre héroes anónimos, o casi anónimos, alejados de California. Personas cuyas creaciones nacen del altruismo o, directamente, del puro amor por lo que hacen. Sin hackers no habría informática moderna, ni ordenadores personales, ni Internet, ni estarías leyendo esto.