La ciudad de Bhopal, situada en India, concretamente en el estado de Madhya Pradesh, necesitaba un puente que cruzase las vías del tren para unir dos barrios. Del proyecto se encargó el Departamento de Obras Públicas del Gobierno, que tardó tres años en levantar el puente y se gastó 2,3 millones de dólares en construirlo. El problema es que no salió como debería y se acabó convirtiendo en escándalo político y de ingeniería, además de ser un motivo de burla para el país. ¿El motivo? Su infame diseño.