Irlanda del Norte, donde acampó la violencia durante casi 30 años del siglo pasado entre la comunidad católica y la protestante, ha sido escenario de violentos disturbios raciales en las últimas horas. El detonante esta vez ha sido el apuñalamiento de un hombre de 40 años en Belfast a manos de un refugiado sudanés. La víctima ha perdido el ojo izquierdo y permanece grave en el hospital.