La impunidad en la Dark Web acaba de sufrir un impacto sísmico. Lo que comenzó en 2021 como un rastro digital difuso en servidores alemanes ha culminado en la Operación Alicia: una ofensiva global que ha desmantelado una red masiva de fraude, cibercrimen como servicio y el mercado más oscuro de la red. No es solo el cierre de una plataforma; es el aviso definitivo de que el anonimato en el ecosistema .onion es, hoy más que nunca, una ilusión técnica con fecha de caducidad.