México respira un poco más tranquilo después de alcanzar finalmente el ansiado quinto partido en una Copa del Mundo, tras derrotar 2-0 a Ecuador en los dieciseisavos de final frente a su gente, en un repleto Estadio Ciudad de México. El conjunto dirigido por Javier Aguirre salió a morder desde el inicio del encuentro, que arrancó una hora después de lo previsto debido a una tormenta eléctrica, pero que nunca apagó a un público que salió todavía más eufórico de lo que arrancó.