MURCIA, CAPITAL DEL REINO DE NUNCA JAMÁS Esta podría ser la crónica de una región que celebra su unidad mientras practica la división. O cómo celebrar el Día de la Región mientras media región busca la puerta de salida. Somos la extravagante incongruencia hecha administración, una paradoja institucional donde el discurso oficial habla de cohesión mientras la realidad exhibe desequilibrio, centralismo y una creciente desafección territorial.