Durante los fines de semana suelen repetirse dos escenas urbanas que, en ocasiones, pueden provocar disgusto y, en otras, inspiración o deseo de emulación. Ambas están conectadas: por un lado, la tendencia creciente de las ciudades a albergar competencias deportivas; por otro, el cambio de hábitos de una parte importante de la población mundial hacia una vida más saludable, con menor consumo de alcohol y mayor práctica recreativa de algún deporte.