Estamos en tiempos de heladas nocturnas y de campañas electorales. Primero fue la de Extremadura, luego vino la de Aragón, acabamos de sumergirnos en la nuestra, la de Castilla y León, y parece que no tardando mucho serán los andaluces los que tengan que sacar las urnas de los almacenes para renovar a su gobierno autonómico, eso sí, después de sufrir la correspondiente campaña electoral.