Como es sabido, en la tarde-noche del 25 de junio –hora local–, Venezuela sufrió dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 respectivamente que arrasaban varios estados del entorno de Caracas y que dejaban La Guaira reducida a escombros y un número indeterminado de muertos, que los observatorios norteamericanos han fijado entre 10.000 y 100.000 (se tardará tiempo en calibrar con cierta exactitud la cuantía del desastre).