A pesar de que el tratado comercial con EUA y Canadá que empezó en 1994 no se ha traducido en mayor crecimiento económico, ni en mayor empleo formal, sino nos ha llevado a tener menos industria y pérdida de auto suficiencia alimentaria de granos básicos, el secretario de Economía del país está por renovar el T-MEC por 16 años argumentando que éste “da estabilidad económica, certeza jurídica y ha sido un motor para atraer inversión extranjera directa”.