Mucha gente acude a la Biblia en busca de orientación tanto en tiempos de triunfo como de penuria, pero hay quien dice que también puede servir de guía para la salud física. El Dr. Josh Axe y Jordan Rubin, coautores del libro "La Bibliodieta", creen que los antiguos alimentos de la Biblia pueden transformarse en un plan dietético moderno para mejorar la salud e incluso ayudar a revertir afecciones potencialmente mortales.